lunes, 3 de octubre de 2011

VVVVVV


Ya estuve hablando en el anterior análisis de Super Meat Boy, uno de los mejores juegos de plataformas del año 2010. Como siempre ha sido mi género predilecto, no puedo dejar pasar la ocasión de escribir un artículo sobre VVVVVV de Terry Cavanagh, también de plataformas y de ese mismo año.

La primera vez que descubrí VVVVVV me llamó la atención por su aspecto gráfico, que parecía más bien de un juego de microordenador de 8 bits de hace treinta años. Soy un enamorado de muchos títulos de esa época, que pude disfrutar con un MSX, pero siendo sincero, lo primero que pensé viendo aquellas pantallas fue que se trataría probablemente de un ejercicio de nostalgia completamente trasnochado. ¡Menos mal que había una demo para hacerme ver que estaba equivocado!

Como decía, VVVVVV es un juego que homenajea a muchos clásicos de 8 bits de plataformas, pero sobre todo rinde tributo a Jet Set Willy en la estética, copiando el diseño por pantallas, que estas tengan un nombre propio que aparece en el margen inferior, objetos brillantes que recoger, enemigos absurdos y un desarrollo no lineal.

Uno de los teletransportes que encontraremos en esta dimensión.

Por fortuna no todo acaba ahí. Terry Cavanagh ha sabido conjugar estos elementos clásicos con otros modernos e innovadores dentro del género, que aportan la calidad y diversión que hacen de VVVVVV uno de los mejores juegos de plataformas que he disfrutado. La principal novedad consiste en que no tenemos un botón de salto, sino que podemos invertir la gravedad, de manera que nuestro protagonista pasa de caminar por el suelo a hacerlo por el techo.

Permitidme un inciso, porque a estas alturas, todo el que no conozca ya el juego se estará preguntando a qué viene ese nombre tan extraño de las seis uves. Esta es una más de las ideas brillantes de su autor. Si nos fijamos bien, gráficamente las uves representan pinchos, que es la causa de nuestra muerte en la mayoría de ocasiones durante el juego. La otra razón está en que uno de nuestros objetivos en el juego consiste en que nuestro protagonista, llamado capitán Viridian, debe encontrar a los otros cinco miembros de la tripulación de su nave, cuyos nombres empiezan también por la letra V.

Había hablado del cambio de gravedad, sustituyendo al clásico salto. Además de esta idea novedosa, encontramos a lo largo del juego otros elementos que lo diferencian de Jet Set Willy, como el scroll de algunas fases, plataformas en movimiento, teletransportes y dos conceptos que son mis favoritos. El primero es el de los planos de inversión; los planos de inversión son lineas horizontales o verticales que hacen cambiar el sentido de la gravedad cuando nuestro personaje las toca. El segundo es que en cierto momento de la aventura has de acompañar a uno de los miembros de la tripulación hasta la salida del laberinto en el que se encuentra, de manera va siguiendo tus pasos, así que has de procurar que no caiga en alguna trampa.

¡Cuánto daño hacen las mentiras!

La suma de todos estos elementos y mecánicas funcionan a la perfección, pero lo que hace que VVVVVV sea un juego extraordinario es, sin duda, el diseño de sus pantallas. Terry Cavanagh ha sabido crear con estos componentes una serie de retos divertidísimos, en los que no solamente tenemos que poner a prueba nuestra habilidad, sino que probablemente sonreiremos en más de una ocasión por la inteligencia con que están pensadas muchas fases del juego y la forma en que tenemos que sortear los obstáculos y enemigos.

La guinda del pastel la pone la magnífica música del tipo chiptune a cargo del compositor Magnus Pålsson, de alias Souleye, con algunas de las mejores melodías de este género que yo haya escuchado.

La verdad es que estamos ante un juego de plataformas difícil, en el que vamos a morir muchas veces, aunque no tenemos un número limitado de vidas y hay puntos de control en los que volvemos a salir inmediatamente casi en cada pantalla, así que a fuerza de intentos, tarde o temprano conseguiremos salvar hasta los obstáculos más complicados.

Ese nombre es un claro homenaje a Manic Miner.

Aunque la historia principal es bastante corta, ya que se puede acabar en tres o cuatro horas, nos llevará más tiempo completarla consiguiendo los veinte objetos brillantes opcionales. Además, conforme vamos avanzando, se van desbloqueando nuevos modos de juego, como por ejemplo el contrarreloj o la divertida zona del Super Gravitron (que no digo qué es para no desvelar la sorpresa). Recientemente, Terry Cavanagh ha actualizado el juego añadiendo un editor para que creemos más pantallas, e incluso algunos programadores independientes como Matt Thorson o Markus Persson han hecho sus propios mapas para que podamos disfrutarlos.

Para mí, VVVVVV ha sido una de las más agradables sorpresas que he tenido estos últimos años dentro del género de plataformas. Quizá el que no haya jugado a los clásicos de la época de 8 bits no aprecie de la misma forma que yo la grandeza de este juego, pero aún así, supongo que también lo disfrutará porque indiscutiblemente es un juego muy divertido. Mi nota:

- 9 -

5 comentarios:

  1. no he catado este juego pero todo el mundo habla genial de el, lo tengo en mi lista de eternos pendientes.

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  2. a mi también me llama mucho la atención, pero para que plataformas esta disponible?, ayer mire y en ipad no está, en xbox live no he mirado pero sería mi única oportunidad de jugar a menos que tenga versión en linux...

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  3. @tuxlive: Puedes comprarlo por 3,87€. Al hacerlo tendrás las tres versiones disponibles (Linux, Windows, Mac).

    http://thelettervsixtim.es/

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  4. Un clásico instantáneo. Corto pero difícil si quieres completarlo al 100 %. Con el editor además ya es la guinda que le faltaba. En su blog oficil no dejan de salir mapas!

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