Vuelvo con estos renglones a darle vida al blog tras un mes en barbecho. Durante este tiempo me he dedicado a porfiar con el mando y el ratón como si no hubiera un mañana, siempre que las circunstancias me lo permitían, y entre tanto iba saltando de artículo en artículo de Internet para ponerme al día sobre lo que unos y otros tenían que decir en lo que a videojuegos se refiere.
En mis lecturas he tenido la desgracia de tropezarme con varios mequetrefes del verbo, de los que me hacen maldecir en voz baja, de los que se creen magos y no llegan ni a prestidigitadores, aunque al menos no son peores que esos chavales que parecen sacados de una película de Bigas Luna. ¿Por qué escriben así? ¿Tienen un cazasueños y unos dados colgados de sus pantallas? Menos mal que también logré pescar en la red algún texto interesante, bien pensado y redactado, o que al menos no me sacara de quicio. A veces me resulta difícil encontrar páginas en español que me satisfagan. Efectivamente, ahora es cuando los que tenéis un blog os estáis cagando en todos mis muertos porque no sabéis si me refería a vosotros.




