De todo lo que me había propuesto hacer en este blog cuando empecé, creo que lo único que aún tengo pendiente es la crítica de ToeJam & Earl. Este cartucho de Mega Drive del año 1991 es probablemente el que más veces he nombrado por aquí. No es que sea mi favorito de esta videoconsola, pero al ser uno de los más originales lo recuerdo con especial aprecio. Por ese motivo mi idea inicial era la de elaborar un artículo divertido, explicando cada detalle del juego, como aquellos análisis que hacían algunas revistas en las que revelaban absolutamente todo lo que nos íbamos a encontrar, a modo de guía.
Sin embargo, después de pensarlo detenidamente he decidido que no voy a destripar hasta ese punto el guión de ToeJam & Earl. Podría ser una lectura entretenida para el que lo conozca bien o para cualquiera que sienta curiosidad, pero son otras las páginas que hacen este tipo de análisis. Aunque os explicaré algunos detalles, me centraré en lo de siempre, en lo que verdaderamente me importa: Voy a contaros por qué tenéis que jugarlo.
