A raíz del artículo que escribí hace unos días sobre por qué no funcionan las cosas, en el que recordaba en un comentario que el sonido de mi Game Gear está estropeado, me apeteció cogerla para volver a recordar algunos juegos, después de varios años sin hacerlo. Por desgracia, comprobé que además del problema que menciono, la imagen no se ve como debería y con el brillo al máximo hay que inclinar la consola para poder jugar, así que seguramente ya no le quedan muchos años de vida.
A pesar de que alguna vez he leído por ahí más de una crítica negativa sobre Game Gear, sigo pensando que es una videoconsola extraordinaria, gracias a su magnífico catálogo de juegos. De hecho, una gran parte de ellos son una adaptación de las versiones de Master System, a la que nadie discute su calidad. Además, al poder jugar los juegos de la consola de sobremesa con el adaptador Master Gear Converter, la portátil me dio grandes ratos y acabé descubriendo muy buenos juegos.

